Museo Fernando Alonso

¡Hola de nuevo #SimAdictos!

Os traigo material nuevo de mi último viaje relacionado con el mundo del motor, la visita al Museo de Fernando Alonso, espero que os guste.

Después de seguir la carrera de Fernando Alonso desde que comenzó en la Fórmula 1 allá por el año 2001, después de ver cada carrera por televisión, grabarlas en vídeos, ir al circuito de Montmeló en las ocasiones en las que pude asistir…

 

Después de esperar con ansiedad cada comienzo de la nueva temporada, de leer artículos, de devorar revistas…

Después de ver crecer como piloto a un genio con un talento asombroso, de empujar desde el salón de casa como tantos otros aficionados para que Fernando subiera a lo más alto…

Después de seguirle en la distancia por todo el mundo, de compartir sus alegrías, sus éxitos, de lamentar sus derrotas…

Después de verlo cambiar de equipo para poder seguir luchando por las victorias y los campeonatos…

Después de todo…

Solo me quedaban un par de cosas por hacer con relación a Fernando.

Una de ellas era asistir a este museo, en el que se encuentra gran parte del material que Fernando ha ido coleccionando en su carrera deportiva. Trofeos, coches, cascos, guantes, momentos inolvidables que han labrado la trayectoria deportiva de Fernando Alonso durante estos años maravillosos, que nos ha brindado a los amantes  al mundo del automovilismo y de la Formula 1 en particular.

Hoy por fin he podido asistir, y no puedo negar que he sentido ese hormigeo que me recorre la nuca cuando algo importante para mí está a punto de suceder.

Era como una inmersión en el pasado, como un regreso a los momentos que viví tan intensamente en aquellos maravillosos años, en los que Fernando crecía de la nada entre los mejores pilotos de la Formula 1 de la época.

Un territorio que pocos españoles habían explorado y con poca fortuna.

Parecía que los nuestros no daban la talla para estar entre los elegidos de la máxima disciplina del automovilismo deportivo, que no teníamos la calidad, que nos estaba prohibida la entrada.

Entonces de la nada, surge un joven piloto al que las puertas se le van abriendo ante la evidencia de su propio talento.

 

El museo

Hoy he podido dar un repaso por toda esa época de emociones que los aficionados al mundo del motor vivimos durante esos fantásticos años dorados.

También he podido ver los karts con los que Fernando comenzó su andadura en la competición y sus primeros trofeos y títulos deportivos.

Trofeo de campeón del mundo de 2006

Hoy Fernando tiene un lugar en el que los aficionados y curiosos pueden contemplar una gran variedad de objetos que de otra manera nunca veríamos salvo que perteneciéramos al estrecho círculo de amistades del propio Fernando.

Una visita muy recomendable, en la que en el momento de comprar la entrada, que nos costó 15€, nos dan unas pequeñas instrucciones de lo que podemos y no podemos hacer.

Voy a decir solamente lo que no podemos hacer, que es básicamente, tocar los objetos del museo, muchos de ellos al alcance de la mano, otros en vitrinas de cristal, y tampoco podemos subirnos a las tarimas en las que se encuentran los monoplazas.

Respetando estas dos sencillas reglas podremos acceder a fotografiar y filmar cuando deseemos.

Algo que sinceramente me ha sorprendido porque en muchos museos  nos advierten claramente que está prohibido hacer fotografías.

He tratado de plasmar el paseo por el museo, con fotografías y videos para que podías recorrerlo prácticamente como yo lo he hecho, cada rincón, cada detalle que me ha llamado la atención he tratado de plasmarlo para que vosotros, que probablemente estéis a cientos o miles de kilómetros de distancia, podáis hacer vuestra propia visita virtual al museo.

Ni que decir tiene, que no es comparable con poder estar aquí en persona. Por eso os recomiendo que si tenéis posibilidad, no dejéis de pasaros a visitar este fantástico legado de Fernando, que ojalá siga aumentando sus piezas.

 

 

¡Ah! ,  lo olvidaba,  la otra cosa que me queda por hacer en relación a Fernando Alonso es conocerlo en persona,  como en su día tuve el placer de conocer y charlar con otro de los más grandes de la historia del motociclismo, Ángel Nieto, durante una visita que hizo a Santander.

 

 

También estuve en una exposición de Ángel  en el Museo Guggenheim de Bilbao, pero esa ya es otra historia que quizás algún día os cuente.

 

 

Os dejo el enlace al reportaje fotográfico de la visita al museo Fernando Alonso, espero que la disfrutéis tanto como lo hice yo.

 

¡Saludos!

Javi del Pozo

@superpozito

 

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